Nacido en una familia modesta, Alfred Boucher (1850 – 1934) reveló desde muy jóven incontestables talentos artísticos. Formado en Bellas Artes y luego en Italia, el jóven retratista se llevó numerosos éxitos e incluso obtuvo pedidos del Estado.
Sus padres eran empleados del escultor de Nogent Marius Ramus. Hacia los treinta años, Boucher frecuenta a las personalidades más famosas a fines del siglo XIX. Sin embargo, aborda la escultura naturalista y el ambiente del trabajo, siguiendo así el movimiento social de la época.
Ahora rico y célebre, Alfred Boucher nunca olvidará sus difíciles principios. Compra un terreno en la llanura de Vaugirard en París, donde manda construir en 1902 un edificio destinado a alojar a docientos artistas (situado en la actual Impasse Dantzig, 75015 París).
Gracias a su bondad, imigrados de todos países y principalmente de Europa del Este, como Léger, Chagall, Soutine, Modigliani, Zadkine ocupan "la Ruche". Forman lo que más tarde se llamará “la Escuela de París”, un movimiento en margen de las corrientes de la época : el fovismo y cubismo. |
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